Colprensa y Te lo Cuento News, con el apoyo de USAID, administrarán este espacio que busca comprender mejor la migración y la integración, y combatir con información e historias de vida la discriminación, los prejuicios y la xenofobia.

¿Qué es el sexo por supervivencia y por qué las personas migrantes están más expuestas?

El sexo por supervivencia es una práctica distinta al trabajo sexual (Crédito: Colprensa - Álvaro Tabera)
El sexo por supervivencia es una práctica distinta al trabajo sexual (Crédito: Colprensa - Álvaro Tabera)

En Colombia existe una mayor probabilidad de que las personas migrantes recurran a actividades de sexo por supervivencia debido a la falta de oportunidades económicas.

Por Camila Rivera – Periodista MigraVenezuela

El sexo por supervivencia (SPS) se refiere a una actividad en la cual las personas se involucran en relaciones sexuales a cambio de recursos básicos para su supervivencia, como alimentos, alojamiento o transporte. En esta dinámica, el intercambio sexual se realiza como una estrategia de supervivencia para satisfacer necesidades económicas urgentes. 

Aunque el SPS puede implicar una transacción económica o de beneficio material similar a la prostitución, hay diferencias importantes entre ambos conceptos. 

Una de las más relevantes tiene que ver con el consentimiento y la elección. En la prostitución, las personas que se dedican a esta actividad lo hacen de manera consensuada y por elección propia, ejerciendo un control sobre sus propias decisiones y acuerdos. En cambio, en el sexo por supervivencia, las personas se ven obligadas o forzadas a participar en estas prácticas debido a su situación de vulnerabilidad y falta de opciones para cubrir sus necesidades básicas. 

Otro punto importante es el grado de autonomía y poder de negociación en este tipo de actividad. En trabajo sexual, las personas que lo ejercen tienen cierto grado de autonomía y capacidad para establecer los términos y condiciones de su trabajo, incluyendo la elección de clientes, el uso de medidas de protección y la negociación de tarifas. En el sexo por supervivencia, las personas suelen tener una posición de desventaja y falta de poder de negociación, quedando aún más expuestas a situaciones de abuso, coerción o violencia. 

Según el informe ‘Situación de derechos de las mujeres cisgénero: población migrante y refugiada que ejerce sexo por supervivencia’, elaborado por AIDS for AIDS, en Colombia existe una mayor probabilidad de que las personas migrantes recurran a actividades de sexo por supervivencia debido a la falta de información sobre la regularización migratoria, la discriminación y el acceso limitado al mercado laboral. 

En particular, se evidencia que las mujeres que se ven obligadas a practicar SPS se encuentran en situaciones de marginalidad, caracterizadas por la pobreza y una baja calidad de vida. Estas circunstancias vulnerables hacen que enfrenten mayores riesgos para su bienestar físico y emocional. 

Algunas mujeres confesaron a los investigadores del informe “que pagaron con sexo por recorridos desde el Puente Simón Bolívar hasta Villa del Rosario”. 

(También: Mujeres migrantes enfrentan mayores obstáculos a la hora de conseguir un trabajo)

Riesgos de contraer Infecciones de Transmisión Sexual en el sexo por supervivencia

El aumento de estas prácticas conlleva un riesgo adicional para la salud de quienes las llevan a cabo, debido a la alta probabilidad de contraer enfermedades e infecciones de transmisión sexual. 

Según David Rodríguez, asesor en diversidad sexual y asuntos de género de AIDS for AIDS, las personas que recurren a este tipo de “transacciones sexuales” a cambio de algún tipo de “protección temporal”, constantemente se enfrentan a situaciones de violencia y sometimiento, “llegando incluso a ser obligadas a tener relaciones sexuales sin protección”.  

A su vez, el experto señaló que la presencia de violencia y coerción en estas situaciones pone en peligro la salud y el bienestar de las personas involucradas. La falta de consentimiento, la ausencia de medidas de protección, como el uso de condones, y la vulnerabilidad inherente a estas dinámicas contribuyen a generar un entorno propicio para la propagación de infecciones de transmisión sexual (ITS). 

 “Una mujer trans migrante nos expresó que ‘en el momento que se cierra la puerta del cuarto, mi cuerpo ya no me pertenece, pueden hacer conmigo lo que quieran’”, señaló el experto. 

Por lo anterior, es fundamental fortalecer las medidas de prevención y atención en salud sexual y reproductiva, al tiempo que se promueve la sensibilización y educación sobre derechos humanos y género en el contexto de los migrantes venezolanos en Colombia. 

Rodríguez destaca que es esencial que los gobiernos dispongan de datos precisos sobre esta problemática para tomar decisiones informadas y abordar la migración desde una perspectiva inclusiva e interseccional, que permita comprender la situación en detalle y diseñar políticas y programas adecuados que atiendan las necesidades específicas de esta población. 

Le puede interesar:

Mujeres migrantes participan en la construcción de la Política Pública en Barranquilla

Día de la Madre en Colombia: celebrar lejos de casa