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"Bachelet cedió a las presiones de Estados Unidos": la respuesta de Maduro a la ONU

Nicolás Maduro se refirió a este y otros temas durante una rueda de prensa en el palacio Miraflores. | Por: TWITTER @NICOLASMADURO




Por: Proyecto Migración Venezuela @MigraVenezuela

julio 09 de 2019

Tras un demoledor informe de la alta comisionada de derechos humanos, Michelle Bachelet, sobre la situación de Venezuela, el presidente de ese país declaró que no tiene miedo y aseguró que el documento respondía a una presión de Elliott Abrams,  político y diplomático  estadounidense.

Diosdado Cabello, el segundo al mando de Venezuela, respondió este lunes al informe de la expresidenta de Chile, y aseguró que contiene "cosas que no están debidamente probadas". Maduro se sumó a las críticas, y en una rueda de prensa en el palacio Miraflores exigió "una rectificación de las mentiras, falsedades y manipulaciones" que, según él, contiene el informe. Además, aseguró que quienes redactaron el documento son "enemigos de Venezuela y de la revolución bolivariana".

El gobierno de Nicolás Maduro presentó  70 "observaciones" que dan cuenta de los errores que, según las autoridades venezolanas, contiene el informe, e insistió en que no aceptará ninguna investigación que provenga de Washington y perpetúe los intereses de Estados Unidos sobre la región. 
 

Para muchos fue una sorpresa que la alta comisionada criticara con tanta contundencia al régimen de Nicolás Maduro, pues como expresidenta de Chile se caracterizó por apoyar a casi todos los gobiernos de izquierda, incluido el de Venezuela en ese momento. Sin embargo, la alta comisionada afirmó que la situación del país ya no tiene nada que ver con la ideología política, sino con un gobierno que viola muchos de los derechos humanos de su población. 

Entre su visita a Caracas y la publicación del informe pasaron casi dos semanas, durante las cuales Bachelet criticó la politización de la policía y las Fuerzas de Acciones Especiales, unidades de seguridad acusadas de torturar, asesinar y secuestrar a muchos de los opositores del chavismo.

Incluso, el informe develó cifras a las que hasta ahora ninguna otra organización había podido acercarse, entre ellas la de 5.287 personas asesinadas por las FAES en 2018. Bachelet entrevistó a más de 558 personas, todas ellas víctimas de abusos, para sacar sus conclusiones.

 

 

Por esa razón, las Naciones Unidas no tardaron en tildar a la llamada 'Operación para la Liberación del Pueblo'  de ser una "política de supresión de toda forma de protesta y oposición". Y recordaron el caso del joven al que la policía del estado de Táchira dejó ciego a causa de los perdigonazos que le lanzaron. 

Fuentes cercanas a Bachelet aseguraron que ella se molestó bastante cuando se enteró del secuestro y asesinato del capitán de la Armada Rafael Acosta Arévalo, que tuvo lugar durante su visita al país. Hasta ahora, sus restos no han sido entregados a sus familiares y el propio Gobierno ha aceptado su responsabilidad en el asesinato. 

Para algunos analistas, el Informe Bachelet es el punto de quiebre de Maduro con sus antiguos aliados y el reflejo de que su gobierno, a pesar de las ayudas que recibe del exterior, se está quedando cada vez más solo. La crisis humanitaria, el éxodo masivo de venezolanos, la escasez y los cada vez más frecuentes desertores de la Fuerzas Armadas le dificultan al mandatario seguir gobernando. 

De ahí que Bachelet concluya que tiene pocas esperanzas en que la situación mejore en Venezuela. En cambio, asegura que el número de venezolanos que abandona el país aumentará, hasta llegar a los 8 millones en 2020. 


 






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