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"Donde comen 48 millones, comen 50”: Lucas Gómez

Lucas Gómez ha sido consultor de la OEA, de la OIM y del Consejo Noruego para Refugiados, entre otros. | Por: ALEXANDRA RUIZ




Por: Proyecto Migración Venezuela @MigraVenezuela

octubre 09 de 2020

El nuevo gerente de Fronteras, Lucas Gómez, habló por primera vez del reto que supone el fenómeno migratorio venezolano. Regularización, inserción laboral y cooperación internacional serán sus prioridades. 

 

PROYECTO MIGRACIÓN VENEZUELA: La Gerencia de Fronteras estuvo vacante por más de dos meses y se dice que el Gobierno pensó mucho a quién poner ahí. ¿Qué le encomendó el presidente Iván Duque?

LUCAS GÓMEZ: Con el presidente hablamos de dos cosas. Una: la gestión migratoria tiene que ser una política de Estado, no es algo que en 2022 vamos a resolver como Gobierno. Siempre hablamos de un problema, pero es también una oportunidad. Tener una migración importante en un país, desde lo económico, puede incluso aumentar el PIB en 1,5 por ciento.

Segunda encomienda: se requiere un gerente de región, no uno sentado en el escritorio. Un gerente que esté en terreno, trabajando con los gobernadores, con los alcaldes, que son los primeros que están en la línea de acción frente a los migrantes. Tenemos que hacer una articulación institucional muy importante. Aquí es jalonar, jalonar y jalonar con las diferentes entidades del Estado.

 

P.M.V.: ¿Cuáles son los retos de esta crisis migratoria y cuáles van a ser sus prioridades?

L.G.: Poner en la agenda el tema de migración. El asunto de incorporar a los migrantes en proyectos de desarrollo productivo, en temas de educación, de salud –que es uno de los grandes desafíos–. Por eso tenemos todavía cerrada nuestra frontera. No podemos tomar a la ligera la salud pública, pero tampoco podemos estigmatizar al migrante, como lo hizo Maduro, que salió a decir que [los migrantes que retornaban a Venezuela] eran bombas biológicas. Si abrimos las fronteras mañana... , pues obviamente no estamos listos para hacerlo. Es algo que se está planteando.

 

P.M.V.: Pero se supone que la frontera con Venezuela se abre este primero de noviembre...

L.G.: Se supone, claro. Eso dice el decreto y en eso estamos trabajando. Hay mucha expectativa por cuándo realmente va a ser esa apertura. Con el equipo vamos a ir a terreno, vamos a hablar con las entidades territoriales partiendo de esa fecha, que fue dada por Migración Colombia y Cancillería.

 

P.M.V.: De cara a la ola migratoria que se prevé, ¿cuáles son las apuestas de la Gerencia?

L.G.: El tema de la integración socioeconómica es una de las grandes apuestas; es mirar la migración como una fortaleza para el país, como una masa de trabajo y de productividad para esta reactivación económica (...). Por el otro lado, la atención humanitaria tiene que ser, y se ha vuelto, una de las variables más significativas. Por la pandemia, ha habido una reducción en los avances que se habían producido en Colombia, por ejemplo, en temas de pobreza. Había un impulso muy grande en el sector económico,y estamos viviendo una recesión. A esta población (migrante), que en algunos casos es la más vulnerable, hay que seguirla atendiendo;buscar la coordinación tanto con cooperación internacional como con las entidades territoriales.

 

P.M.V.: Precisamente, sobre la cooperación internacional, es visible que se ha disminuido...

L.G.: Quisiera ser muy contundente en eso. No es que la ayuda internacional se haya retirado del país; la ayuda internacional sigue aquí. Y muy dispuesta. Yo estoy en contacto permanente con el GIFMM, con Usaid, con los canadienses… Lo que pasa es que la ayuda internacional se ha focalizado en otros escenarios. Ahí vamos a hacer una estrategia muy ambiciosa, y ese es otro de los puntos que tratamos con el presidente Duque, de posicionamiento nuevamente del tema internacional. Hemos sentido que ha bajado un poco la percepción de algunos países sobre la crisis que está viviendo Colombia. No podemos dejar que eso pase.

 


«La respuesta no es una discriminación positiva. Queremos que las oportunidades
sean para todos, migrantes y colombianos»

Lucas Gómez, gerente de fronteras


 

 

P.M.V.: ¿Cuál es la estrategia del Gobierno para captar recursos en un contexto de crisis económica mundial?

L.G.: Ahí hay dos elementos, uno que no compete tanto a la Gerencia de Fronteras, que es una gestión más de la Cancillería y del presidente mismo, y es seguir denunciando el régimen ilegal e ilegítimo de Maduro. La comunidad internacional no puede acomodarse a un dictador como el que tenemos en Venezuela. Obviamente, las elecciones que tienen ahorita en diciembre son una payasada total. Y la otra, así suene muy coloquial, es cacarear, cacarear y cacarear todo lo que Colombia está haciendo. Es un mensaje que le estamos mandando al mundo: no hay ningún otro país de la Ocde que tenga una crisis migratoria como la que tiene Colombia. 

 

P.M.V.: Los refugios en el páramo de Berlín, por ejemplo, siguen cerrados y los caminantes mueren de frío...

L.G.: Ahora se ha vuelto a poner ese tema sobre la mesa, y estamos trabajando de la mano de Acnur, de la OIM; estamos revisando cuál es la estrategia para reabrir o no reabrir. No hay que olvidar que en este momento tenemos la frontera cerrada y, como Estado, decimos que no debería haber ingreso de venezolanos al territorio colombiano. Sabemos que existe, pero por eso estamos trabajando en un eventual reposicionamiento de esos puntos.

 

P.M.V.: Usted ha hablado de la no discriminación positiva. ¿Qué es eso?

L.G.: Es, por ejemplo, las cuotas de los afrodescendientes en las universidades norteamericanas. Yo creo que ese tipo de discriminacion positiva ya cumplió su ciclo, aunque muchos siguen hablando de eso… y ya no lo queremos. Queremos generar oportunidades en los programas sociales y no dejar por fuera a los migrantes. En vez de dar 10 por ciento de cupos para migrantes, abrimos la oferta para todos, y que compitan en franca lid. Y ese es el trabajo gigante que está haciendo la gerencia. Hablar con las entidades y decir: no queremos diez cupos para venezolanos; queremos una oferta que incluya a los venezolanos...

 

P.M.V.: Eso suena muy bien, pero poco probable entendiendo que la mayoría de migrantes en el país tiene estatus irregular y el PEP no es aún masivo…

L.G.: ¿Qué vamos a hacer con el PEP (Permiso Especial de Permanencia)? Es un mecanismo muy interesante, pero es necesario hacer una reflexión ahí. Con los aprendizajes que hemos tenido en estos años de migración, con los índices de falta de integración laboral… ¿Cómo hacemos para facilitarle la vida al venezolano, y al empleador que quiere contratar a un venezolano? Hay un tema pendiente, y es el de la identificación y caracterización de la migración. No sabemos muy bien quiénes son los migrantes… Necesitamos aterrizar eso. Ahí hay un gran proyecto que está haciendo Migración Colombia. Yo me le quito el sombrero a Juan Francisco Espinosa porque creo que es un tipo que se ha echado al hombro este tema…

 

P.M.V.: En abril, la alcaldesa Claudia López hizo unas desafortunadas declaraciones en las que le pedía al Gobierno que “se hiciera cargo de los migrantes”. ¿Cómo trabajar con alcaldes y gobernadores para disminuir esos mensajes que exacerban la xenofobia?

L.G.: En Bogotá pasan más cosas en un día que las que pasan en Suiza en un año. Yo creo que la alcaldesa está en un escenario con muchas dificultades, y la migración venezolana puede ser considerada una. Pero el mensaje que yo le mandaría tanto a la alcaldesa de Bogotá, una ciudad que tiene 8 millones de habitantes, como al alcalde de Maicao, con una población mucho menor, es que la migración es una oportunidad… Y lo es para cubrir plazas de trabajo. En Antioquia, por ejemplo, hay más de 100 .000 puestos de trabajo en temas de confección... Pero se debe trabajar muy de la mano con las comunidades de acogida.

 

 

P.M.V.: ¿Cómo reducir la xenofobia?… ¿La idea de que los migrantes son criminales?

L.G.: Esos son espejismos que reflejan una percepción, pero cuando uno los aterriza a la realidad se da cuenta de que no es que los venezolanos sean más criminales que los colombianos. Aquí hay mucha migración buena, que sentimos todos los días… Y también vemos la cara dura de la migración en los semáforos, en las noticias de trata de personas, explotación sexual… Ahí hay muchas cosas para trabajar. Es darse cuenta de que la migración llegó para quedarse. Si el régimen de Maduro se acaba mañana, no creamos que va a ver un flujo de 1,7 millones de personas que dicen me voy a devolver… Algo similar pasó con los desplazados. Uno de los pilares de la política de atención a víctimas, o desplazados, que era la Ley 387, era obviamente la reubicación o el retorno; pero muchos, una vez llevaban uno o dos años en los sitios de acogida, ya no retornaban.Tenemos que pensar en que donde comen 48 millones de personas, comen 50. Y ya está pasando, gracias al Estado colombiano, que ha hecho un esfuerzo gigantesco.

 

P.M.V.: Aun cuando no había sido nombrado oficialmente, usted completó un par de semanas trabajando… ¿Cómo encontró la gerencia?

L.G.: Felipe (Muñoz) fue un gerente que hizo una muy buena concepción de lo que era la gerencia. Conformó un equipo maravilloso, identificó los temas claves y tuvo una gran autoridad en la región. Yo creo que el trabajo para mí ahora es un poco más fácil.

 

 

 






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