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Colombia y Venezuela dialogan para permitir retorno a aulas de niños en frontera

Colombia y Venezuela dialogan para permitir retorno a aulas de niños en frontera

800 serían los niños beneficiados de la apertura del corredor humanitario entre Colombia y Venezuela. | Por: SECRETARÍA DE EDUCACIÓN DE NORTE DE SANTANDER




Por: Proyecto Migración Venezuela @MigraVenezuela

agosto 31 de 2021

Se espera que los diálogos lleven a la activación de un corredor humanitario desde el mes de septiembre que beneficie a los estudiantes venezolanos inscritos en planteles educativos de Norte de Santander.

 

Las secretarías de Educación y de Fronteras de Norte de Santander junto a un equipo de Migración Colombia sostendrán este miércoles y jueves diálogos con los delegados de educación del estado Táchira para buscar establecer un corredor humanitario que les permita a los menores de edad venezolanos que estudian en Colombia atravesar la frontera y retornar a las clases presenciales.

 

El encuentro se realizará en territorio venezolano y se espera que se coordine la apertura del corredor humanitario que beneficiaría a 800 estudiantes que residen en el estado Táchira y estudian en planteles educativos colombianos, según cifras de la Secretaría de Educación de Norte de Santander. 

 

De adelantarse los acuerdos y concretar pormenores, ambas partes esperan tener vía libre por parte de la Guardia Venezolana que realiza el control de ingreso y salida de su territorio en el puente internacional Simón Bolívar, pues hasta el momento este organismo de seguridad ha impedido que decenas de menores crucen la frontera.

 

Luego de que el Ministerio de Salud publicara la resolución 777 de 2021, donde se brindan los lineamientos para el retorno a clases presenciales, el Gobierno anunció el regreso a las aulas en las instituciones públicas y privadas del país a partir del 15 de julio. 

 

El retorno gradual de estudiantes y profesores en Norte de Santander inició el 21 de julio con municipios como Acarí y Cucutilla. Sin embargo, en municipios como Villa del Rosario se han presentado condiciones diferentes que complejizan la llegada de los estudiantes venezolanos a los colegios en territorio colombiano, según explicó la secretaria de educación del departamento, Hilse Aldana Pérez.

 

“En Villa del Rosario tenemos el colegio María Inmaculada y el colegio La Frontera que es un gran reto porque representa la población migrante de la frontera. Esta institución cuenta con mil quinientos estudiantes de los cuales el 80% está en territorio venezolano. Es un reto poder traer los niños por cuenta de las restricciones fronterizas y lo peor es que carecen de virtualidad plena porque tiene afectación en el servicio de energía eléctrica”, expresó Aldana. 

 

La Secretaría de Educación del departamento asegura que se les ofrecerá el servicio de ruta escolar para garantizar su traslado desde el puente Simón Bolívar hasta el colegio y  que este servicio contará con las respectivas medidas de bioseguridad: el uso obligatorio  del tapabocas, un aforo y desinfección de la unidad con el fin de proteger a los estudiantes de un foco de contagio. 

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Este corredor humanitario evitaria que la guardia venezolana impirada la salida o el ingreso de los estudiantes a territorio venezolano.

Daniela y Gabriela Díaz, de 9 y 14 años respectivamente, son  hermanas y serían dos de los 800 estudiantes transfronterizos beneficiados con este corredor humanitario que les permitiría el retorno a sus clases presenciales. Viven en San Antonio del Táchira y no han podido retornar a clases desde más de un mes .

 

Su madre, Neyid Vargaz, afirma que el recorrido que sus hijas deben hacer desde su casa hasta el colegio incluye pasar por una trocha y les toma una hora y media. Así que el corredor humanitario les permitirá asistir a sus clases sin el temor de que la guardia venezolana les impida el retorno a su país.

 

Neyid asegura que el colegio ya se puso en contacto con ella para consultar los datos de sus hijas, entregar esa información a la Secretaría de Educación y así, iniciar el proceso de focalización para incluirlas en el acuerdo entre autoridades colombianas y venezolanas.

 

Vargas se muestra optimista respecto a los diálogos y asegura que la educación de sus hijas es una de sus prioridades como madre.“Desde el cierre de fronteras yo siempre había tenido la misma rutina con mis hijas, el puente lo abrían a las cinco de la mañana (hora colombiana) y a esa hora ya mis niñas tenían que estar esperando para pasar. Entonces ahora esperemos que con ese corredor no haya ningún problema”, indica.

 

Ante estos diálogos, centenares de familias como la de las hermanas Díaz se encuentran expectantes. Las clases virtuales durante este año y medio de pandemia no siempre han sido una alternativa para ellas, pues los servicios de energía e internet son precarios. Y con el regreso a las aulas, temen que sus hijos enfrenten el riesgo de tener que cruzar por trochas o que ante la negativa de la Guardia venezolana no tengan cómo retornar a casa. 

 

Y aunque los diálogos entre las autoridades de Norte de Santander y el estado Táchira son una buena noticia, lo cierto es que la Guardia responde al régimen de Nicolás Maduro y su disposición a permitir el corredor humanitario no se puede dar por sentada. La esperanza, en todo caso, está puesta en que los diálogos sean fructíferos. 

 






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