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“Tenemos un mandato de hermandad para ayudar a los venezolanos”: alcalde de Ipiales

“Tenemos un mandato de hermandad para ayudar a los venezolanos”: alcalde de Ipiales

Ante el aumento de migrantes que intentan cruzar el puente de Rumichaca antes de que entre en vigencia la visa que les exigirá Ecuador, las autoridades locales se preparan para hacer frente a la contingencia. | Por: ESTEBAN VEGA | SEMANA




Por: Proyecto Migración Venezuela @MigraVenezuela

agosto 22 de 2019

Ante el aumento de migrantes que intentan cruzar el puente de Rumichaca antes de que entre en vigencia la visa que les exigirá Ecuador, las autoridades locales se preparan para hacer frente a la contingencia. Proyecto Migración Venezuela habló con el alcalde encargado de Ipiales, Pablo Emilio Solarte. 

 

Proyecto Migración Venezuela (P.M.V.): ¿Cuál es la situación actual en Ipiales con los migrantes venezolanos, a pocos días de que entre en vigencia la visa que les va a exigir Ecuador?

Pablo Emilio Solarte (P.E.S.): la situación es bastante difícil desde la expedición, por parte del gobierno ecuatoriano, del decreto 826 del 15 de junio de 2019, en el que se hacen mayores requerimientos a los venezolanos para su ingreso. Esa visa ha hecho que se incremente masivamente la afluencia de migrantes hacia el Ecuador y, sobre todo, que exista una gran cantidad de personas que se encuentren haciendo los trámites e incluso quedándose, en condiciones difíciles, en el sector del puente de Rumichaca. Entonces, la situación es compleja porque hay muchos niños, adultos mayores y migrantes que sufren las consecuencias del inclemente clima y todas las dificultades posibles. Ante esa vulnerabilidad, el Estado tiene la obligación de garantizarles sus derechos y las condiciones apropiadas. La obligación, en todo momento, es protegerlos. 

P.M.V.: Declaran la calamidad pública en Ipiales, ¿por qué tomaron esa decisión?

P.E.S.: Por esa razón, esta mañana tuvimos una reunión del consejo municipal, con la gestión del riesgo y desastres de Ipiales para discutir la posibilidad de declarar la calamidad pública. Finalmente, recibimos un concepto favorable por parte del consejo y vamos a expedir el acto administrativo para declarar la calamidad pública, esto en aras de golpear las puertas del gobierno nacional y de organismos internacionales para que comprendan que es una situación supremamente difícil. Cada día llegan más personas. En este momento recibimos un promedio de 5.000, pero calculamos más de 8.000 para el fin de semana. La parte logística es muy difícil, en la medida en que llegan con muchas necesidades y también se requiere brindar seguridad, eso implica la presencia de policía y la disponibilidad de servicios para los migrantes. 

P.M.V.: ¿Cuántos albergues para migrantes hay en Ipiales?

P.E.S.: Hay seis albergues, pero están a tope. La capacidad es de 700 personas, y eso en condiciones prácticamente de hacinamiento y nos toca adoptar unas medidas de contingencia con los diferentes estamentos sociales para lograr mitigar el impacto de la situación y atender a los migrantes. Aquí el objetivo es garantizar los derechos de los venezolanos que están buscando cruzar la frontera, ya que a las condiciones climáticas se suman los riesgos que enfrentan. 

 

 

P.M.V.: ¿Por cuántos días calculan mantener la medida?

P.E.S.: La ley determina un término máximo de 30 días para que la situación retorne a la normalidad. Por el momento, aunque estamos ante una gran contingencia, esperamos que la medida no supere los 10 días, ya que de lo contrario sería muy difícil solventar las necesidades y los gastos que implica lo que estamos viviendo. 

P.M.V.: Como autoridades locales, ¿cómo están haciendo frente a esta contingencia?

P.E.S.: Hemos venido contando y disponiendo recursos de la administración municipal. Hemos invertido más de 1.000 millones de pesos. Esperamos que el gobierno y los organismos internacionales nos ayuden en el propósito de mitigar los impactos que se presentan ante este tipo de circunstancias y obviamente atender a los migrantes. Eso implica disponer de recursos para cubrir todos los frentes. 

P.M.V.: Aunque el flujo migratorio empezó a aumentar desde la expedición del decreto en Ecuador, ¿cuál ha sido el pico en la llegada de venezolanos al puente de Rumichaca?

P.E.S.: La cantidad de personas ha ido aumentando en razón de que aspiran en estos tres días a poder pasar hasta Ecuador. De alguna manera, en estos días están llegando los que no encuentran otra opción para llegar al país vecino si no lo hacen antes del 26, bien porque quieren quedarse o porque quieren seguir hacia otros países. Muchos llegan y desconocen los trámites que tendrán que hacer para obtener el visado o no cuentan con los recursos para eso. 


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P.M.V.: ¿Cuántos venezolanos están en Ipiales?

P.E.S.: En el puente de Rumichaca, actualmente, hay un promedio diario de 5.000 personas. También hay algunas personas que ya se establecieron en la ciudad y esa cifra ya llegó a 1.000 migrantes. Por eso son varios retos, no solo con los que están de paso, sino con los que deciden radicarse aquí, para brindarles todos los servicios. Para el fin de semana se calculan entre 8.000 y 10.000 personas en el puente. Seguramente será un poco más. 

P.M.V.: Más allá de la contingencia por la visa venezolana, ¿cómo se vive la migración venezolana en Ipiales?

P.E.S.: Es una proliferación diaria de personas. La mayoría viene a pie, intentando pasar la frontera. Aquí también tenemos pasos irregulares, en los cuales se presenta todo tipo de circunstancias y hay riesgos para las personas. Además, las condiciones geográficas y climáticas también representan dificultades, sobre todo cuando buscan cruzar la frontera por los ríos para entrar irregularmente a Ecuador. Las condiciones de los migrantes que llegan son precarias y por eso esperamos que nos ayuden para poder darles la mano con atención humanitaria. 

 

Gran parte de las personas que se han quedado están desempeñando oficios con salarios inferiores, mal remunerados. Lógicamente, en esas condiciones, compiten y desplazan, en algunos casos, a la mano de obra local. Eso nos obliga también a tomar medidas para prevenir la xenofobia, en especial cuando ocurren actos delictivos en los que participan venezolanos. Para eso hemos venido trabajando con Acnur y con la Cancillería, así como con autoridades locales y con la iglesia, porque el objetivo es minimizar esos impactos que pueden generar conflictos entre migrantes y locales.

P.M.V.: ¿Tienen algún plan en caso de que se presente un embotellamiento de migrantes en la frontera?

P.E.S.: El objetivo de la declaratoria es formular un plan de acción para esta situación. A eso le apuntamos, a la luz de la calamidad pública, para conseguir apoyo y atender esta contingencia que no solo afecta a los migrantes, sino también a los habitantes de Ipiales, que están angustiados por lo que pueda pasar. 

Esta es una problemática difícil, y lo que necesitamos es que nos apoyen para atenderla. Aquí tenemos un mandato de hermandad, es un tema de humanidad. Siempre estuvimos preparados para que los colombianos salieran del país, pero no para que llegaran extranjeros de esta manera. El mensaje es una petición de ayuda, de entender que aquí también vivimos la migración, de una manera diferente. 
 






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