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Migración y emprendimiento: el venezolano que jamás dejó de soñar

Migración y emprendimiento: el venezolano que jamás dejó de soñar

Sin más patrimonio que sus ganas de surgir, este hombre se convirtió en un próspero emprendedor en Bucaramanga | Por: FOTO CORTESÍA VÍCTOR CEDEÑO




Por: Mario Villalobos @maritovillalobo

October 06 de 2022

 

Un migrante venezolano es protagonista de una historia inspiradora. Llegó a Colombia sin más patrimonio que su convicción de progresar y hoy tiene una empresa que produce paneles solares.

 

A Víctor Cedeño sus amigos le dicen que se le prendió el bombillo más de la cuenta cuando se propuso convertirse en el zar de los paneles solares en Bucaramanga. Él, apenas sonríe mientras piensa que no sólo tienen la razón, sino que no se imaginan las cosas que está preparando.

 

Este venezolano, nacido en Tucupita, en el estado Delta Amacuro, muy cerca de la región amazónica, es una especie de caja de sorpresas. La primera fue cuando, después de migrar hacia Colombia, apareció por las calles una de sus obras: una casa rodante alimentada por un panel solar que hacía funcionar los electrodomésticos.

 

Lo miraban raro, pero él sabía que, más que llamar la atención, era la mejor forma de contarles a todos que ese tipo de energía es viable para todo tipo de soluciones. Entonces su empresa se convirtió en referente del tema de las energías aleternativas.

 

Le apostó entonces al emprendimiento,  en compañía de su suegro y socio, José Carrasquilla, superó el bache terrible de la pandemia y a fuerza de tanto tocar puertas recibió un crédito de capital semilla por 10 millones de pesos, que le permitió cristalizar su sueño de la tranquilidad de un ingreso económico.

 

Nos permitió el acceso a servicios y productos financieros, gracias a la dedicada entrega y participación de Empropaz que nos permitió desarrollar nuestras capacidades y poner en práctica nuestro plan de negocio”, dice con una felicidad que no puede ocultar.

 

Hoy, no para de crecer, no para de generar sonrisas y está terminando una bomba de agua alimentada por energía solar, pensada para sus clientes en el sector agrícola, y que está alineada con esa obsesión suya por proteger el medio ambiente mientras prospera su negocio.

 

Hacemos nuestro aporte social, ya que generamos empleos directos en indirectos; en lo ambiental también tenemos un impacto ya que ayudamos al planeta y disminuimos la emisión de gases de efecto invernadero”, explica Cedeño.

 

Desde Empropaz, que hizo las veces de padrino de este sueño, está claro que para llevar a buen puerto los emprendimientos es necesario conocer a fondo a los soñadores, y buscar las mejores condiciones para que se potencien sus talentos.

 

Se hace con base en un diagnóstico inicial y una caracterización de las habilidades y competencias que requieren desarrollar los empresarios; los conocimientos que necesitan para que su nuevo negocio pueda llevarse a otro nivel”, acota Miguel Achury, gerente de Empropaz.

 

Cedeño, que tiene tanto de talentoso como de terco, dice que no hay dicha sin esfuerzo, y que ello implica una responsabilidad con otros emprendedores migrantes, a quienes les deja un mensaje claro y directo.

 

Debemos ser capaces de adaptarnos a los cambios y tener siempre presente que no estamos solos; existen instituciones que están prestas a brindarnos toda la colaboración. Hay que ser constantes, perseverantes, que siempre tengan la confianza y la responsabilidad de tener el camino despejado para las personas que vienen detrás de nosotros”.

 

Esa frase lo describe y lo define. Se trata de un hombre que aprendió que a pesar de la tristeza, soñar no cuesta nada.

 






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