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Venezuela en un cómic: el ilustrador que retrata a lápiz la crisis de su país

Venezuela en un cómic: el ilustrador que retrata a lápiz la crisis de su país

Juan Pablo Posada escribió e ilustró el cómic Nación inspirado en la situación que vive Venezuela. | Por: ARCHIVO PARTICULAR




Por: Sara Prada @pradasaraca

mayo 10 de 2019

La escena se repite con cada nueva noticia acerca de la situación en Venezuela. Juan Pablo Posada toma su lápiz y se encarga de dibujar las noticias, siempre ajustándolas a la historia de Nación, el héroe que creó y que protagoniza su primer cómic. Este artista colombo venezolano encontró la oportunidad perfecta para mezclar su pasión por contar historias a través del dibujo y su deseo de generar una reflexión frente a la crisis que vive Venezuela.


Empacar el lápiz y migrar

Hijo de padres colombianos, Juan Pablo creció en Mérida, Venezuela, con la constante influencia de la cultura colombiana. Recuerda la natilla y los buñuelos de las navidades y el ajiaco que su mamá preparaba para no perder las raíces gastronómicas. Su vida transcurría entre la música, el dibujo y su puesto en un mercado artesanal hasta que, en 2014, la escasez, la falta de servicios básicos como el transporte para llegar a su trabajo y la inseguridad lo obligaron a tomar la decisión de emigrar. “En ese momento casi no conseguía las cajas de colores y comprar una guitarra, por ejemplo, era sumamente costoso”, cuenta.

Su destino fue Panamá, a donde llegó para trabajar en el café de una prima. Conoció a la colonia venezolana en ese país, siguió haciendo música y comenzó a estudiar las técnicas del cómic. Pero las estrictas normas migratorias de Panamá lo obligaron a tomar la decisión de cambiar de país una vez más.

 


«En Panamá el tema migratorio es bastante complicado, tanto si eres colombiano como si eres venezolano, y yo soy los dos. Solo podía cubrirme los gastos del viaje que debía hacer cada seis meses para cumplir con la salida obligatoria del país. En eso se me iba todo, no alcanzaba a reunir el dinero para más. Tenía planes de regresar a Venezuela después de cierto tiempo y con cierta cantidad de dinero, pero fue mucho más complejo que lo que había pintado en mi mente»


 


En julio de 2018, después de cuatro años en Panamá, Juan Pablo llegó a Bogotá. Aunque ya había estado en la capital, prefirió probar suerte en otra ciudad, una que le permitiera conseguir un empleo y cultivar su pasión, hasta convertirla en un oficio. Por eso, con el apoyo de una familiar que llevaba cinco años en Sabaneta, Antioquia, cambió el altiplano y por la tierra paisa y se fue a ese municipio.

 

Nación, el superhéroe que creó Juan Pablo Posada interactúa en el cómic con las principales figuras de la oposición venezolana. | © ARCHIVO PARTICULAR



“Ahí empecé a buscar trabajo y a pasar hojas de vida. Lo único que me salió fue un empleo en un call center y, aunque no tenía experiencia en eso, ahí estuve un par de meses”, recuerda Juan Pablo. Aunque fue una oportunidad valiosa cuando apenas trataba de empezar una vida en Colombia, su pasión por la ilustración y el dibujo lo llevó a arriesgarse y emprender para convertir el arte del dibujo en un negocio.

Para empezar, Juan Pablo necesitaba crear su propio cómic y, para hacerlo, debía elegir un tema. Muchas opciones pasaron por su cabeza. Incluso, quiso aventurarse a plasmar el proceso de paz entre las Farc y el expresidente Juan Manuel Santos. Aunque avanzó en el guion, lo descartó y decidió que su primera historia sería sobre la situación de Venezuela.

Así nació Nación, el superhéroe que protagoniza el cómic con el que Juan Pablo busca retratar los valores que necesita el pueblo venezolano
para restablecer la democracia y superar la crisis social, económica y política que atraviesa.  

 


 

«En medio de las dificultades necesitamos esperanza. La figura de Bolívar quedó muy golpeada por la revolución bolivariana. El venezolano siempre buscaba un líder y lo encontraba en los políticos, pero no tomábamos la responsabilidad de hacer algo y cuando fallaban quedábamos en la decepción total»
 


 


Se busca un superhéroe

Aunque la historia tardó un buen tiempo en tomar forma, Juan Pablo recibió la inspiración para dar vida al protagonista de Nación durante sus años en Panamá.

 

“Allá conocí a un soldado que fue perseguido en Venezuela, el capitán Juan Carlos Caguaripano. Hoy en día él es un trofeo del gobierno de Nicolás Maduro porque lo capturaron. Yo lo conocí en su estatus de refugiado y nos hicimos amigos. Prácticamente fue un hermano, un apoyo en los momentos más difíciles”, recuerda. Para él, conocer a Caguaripano fue una oportunidad para desmontar los estereotipos que tenía sobre los soldados venezolanos.

 

Los planes del capitán eran salir de Panamá a Costa Rica, luego a Colombia y, finalmente, regresar a Venezuela para liderar una operación que, según los planes, sacaría del poder a Nicolás Maduro. Al final, la operación fracasó y Caguaripano fue capturado. Antes de que su amigo emprendiera esa riesgosa aventura, Juan Pablo le compuso la canción Soldado de la República, que hoy es la banda sonora de su cómic.

 

 Nación, el superhéroe llamado a salvar a Venezuela, encarna los valores de la igualdad, la solidaridad y la justicia o que Juan Pablo cree que necesitan los venezolanos. Además, según él, también representa “la lección de compañerismo y humildad que recibimos los venezolanos al migrar, porque estábamos muy volados”.


 

Activismo a lápiz

“Yo no sé disparar ni nada por el estilo, pero desde mi arte, que es lo que sé hacer, con el lápiz y los pinceles, no nos quedamos callados”, dice Juan Pablo. Para él, el cómic es el medio ideal para reforzar la identidad venezolana en momentos en que más de 3 millones de venezolanos han tenido que salir de su país. “Es un mensaje también para los niños, para que admiren y se identifiquen con los valores positivos y constructivos de su país”, agrega.

Para Juan Pablo, lo más difícil ha sido abrirse paso en una industria que no tiene mucha presencia en Colombia. A pesar de eso, encontró espacios como el Festival Independiente del Cómic Colombiano (FICCO) en Medellín y utiliza las redes sociales para compartir una nueva página de su cómic cada vez que surge una noticia sobre la situación que vive Venezuela.  

 


«No sé disparar ni nada por el estilo, pero desde mi arte, con el lápiz y los pinceles, no me quedo callado»
 


 


“En Venezuela no teníamos esa cultura del cómic”, cuenta Juan Pablo. En su infancia solo recuerda haber leído las historias de Condorito y las tiras cómicas que circulaban con los periódicos. “Veo que, igual que en Venezuela, no hay industria del cómic pero sí hay consumo de productos derivados del cómic”.

Este ilustrador planea publicar su primer cómic y espera poder dibujar pronto el final victorioso de Nación, pero no quiere que ese sea el fin de la historia del héroe que creó para su país. “Siento que se pueden contar muchas historias de héroes de nuestros países, hay muchas historias heroicas por contar”, asegura.


 






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