Un proyecto de:


“Colombia sabe más a casa que cualquier otro país"

“Colombia sabe más a casa que cualquier otro país

Seijas ha destacado con la selección venezolana. | Por: AFP




Por: Rafael David Sulbarán @rafaeldsulbaran

octubre 07 de 2020

El balón está quieto en todo el centro del área, sobre el punto penal. Luis Manuel Seijas lo mira fijamente en esa pausa eterna antes de cobrar un tiro. Independiente Santa Fe, ante su público en el estadio Nemesio Camacho 'El Campín' de Bogotá, empataba sin goles ante el equipo argentino Huracán en la final de la Copa Sudamericana del año 2015. El partido se tuvo que decidir en la indeseable tanda de penales.


Luis Manuel avanza y el portero argentino Marcos Díaz se encuentra en posición tratando de adivinar la esquina por donde lanzará el balón. La carrera arranca en cortos pasos y el balón sale impulsado del botín derecho por todo el centro mientras el portero se lanza a la izquierda de su arco viendo pasar la pelota silenciosamente.  “Qué clase, pero qué clase cómo le pegaste Luis Manuel. Te amo veneco, te amo veneco, te amo venezolano”, gritó con todas sus ganas el narrador del partido por la televisión colombiana.

 

Ese mismo sentimiento se sintió en las gradas. La fanaticada estallaba de emoción con ese cobro que ayudó a consagrar la última copa internacional del Santa Fe.


Una jugada inolvidable en una noche mágica que se quedó en el corazón de los seguidores de este equipo, uno de los más populares de Colombia y donde un venezolano es figura histórica.


Luis Manuel Seijas arribó al club cardenal en el año 2008, siendo una gran promesa del fútbol venezolano, con apenas 22 años. Ya se abría el camino hacia el éxito y el jugador se convertía en símbolo de unidad entre Colombia y Venezuela.


Valencia, la ciudad industrial de Venezuela, cuna de los Navegantes del Magallanes, el equipo de béisbol más popular del país, vio nacer a Luis en el año de 1986. Hijo de migrantes, su padre peruano y su madre con raíces alemanas, Seijas supo desde chiquito lo que era la vida del emigrante, además de conocer muy bien el fútbol.


Fue el deporte que le enseñaría lo que es vivir en carne propia la migración. El fútbol sedujo al joven Seijas quien no dudó en dedicarse y hacer de esta disciplina un estilo de vida.


Desde pequeño, fue una estrella en el Centro Ítalo de Valencia, club que lo vio brillar e impulsarlo a la convocatoria de la selección venezolana sub-20 que participó en el suramericano de 2005 realizado en Colombia. Su destacada actuación con la Vinotinto de juveniles hizo circular su nombre entre los equipos más destacados de Venezuela que se interesaban en sus servicios.

 

Fue Caracas Fútbol Club, el más ganador en la historia venezolana, el primer equipo en brindarle la oportunidad de formar parte de un equipo profesional.


Sin embargo, allí no vio acción con el club de mayores y en la temporada de 2006 el Banfield de Argentina lo recibió en calidad de préstamo por un año y medio. Allí comenzó su carrera internacional, debutando fuera de su país, algo que regularmente no ocurría con jugadores venezolanos.

 

Fue con los argentinos que Seijas pateó por primera vez en un campo del fútbol profesional a sus 20 años de edad.


El Deportivo Táchira, otra de las oncenas tradicionales de Venezuela, al regresar de Argentina, lo tuvo en sus filas por una temporada. Enseguida este joven y rápido centrocampista destacó, tendiendo una campaña por todo lo alto antes de marcharse a Colombia. El Independiente Santa Fé lo recibió para soltarlo solo por raticos.

 

smiley

En Colombia, Seijas se siente como en casa. (Foto/Miguel Galezzo).

 



«Acá siempre me sentí muy bien, tenemos las mismas costumbres, tenemos la misma manera de vivir, de sentir la vida. Colombia sabe más a casa que cualquier otro país »

Luis Manuel Seijas. Futbolista venezolano


 

 

“Llegué a Colombia en el 2008 con mucha ilusión de hacer una gran carrera. Me emocionó llegar a un club tan popular como el Santa Fe”, comentó Seijas mientras conversaba con el Proyecto Migración Venezuela desde su casa en Bogotá.


Luego de esa primera experiencia en Colombia, la liga de Bélgica fue su casa por dos campañas. Jugando para el S.C. Lieja, un equipo centenario, Seijas vivió el sueño de todo futbolista de jugar en Europa.

 

Pero Colombia seguía en su destino y luego de una breve pasantía en Ecuador, en el año 2014 regresó al Santa Fe para convertirse en campeón continental y consolidar su figura influyente.


El Internacional de Brasil y el Chapecoense lo tuvieron en sus filas por dos campeonatos, antes de cumplir su tercera pasantía con el club cardenal, con quienes tiene contrato por un año hasta 2021.


Cuando regresó a Bogotá, quedó impresionado. “No había visto la magnitud de la migración venezolana, la dimensión. Mi esposa lloró al ver familias enteras en la calle trabajando y pidiendo”, comentó.


Todo futbolista es un migrante, como cualquier deportista profesional que sale de su país a trabajar. Luis Manuel ha vivido eso desde muy joven, pero confiesa que nunca se ha sentido como un migrante, sino como un futbolista que trabaja en el extranjero, pero que claramente tiene muy presente la migración.

 

 

“Al final todos somos emigrantes, personas que dejamos mucho en Venezuela y esa parte sigue allá, entonces claro eso siempre va a estar, pero siendo un futbolista ya con 12 años acá, casi que no se me toma como un extranjero, mucha gente me identifica con Santa Fe, eso hace que la parte migrante quede un poco atrás”, reflexionó.

 

Seijas nunca olvida su país, pero se ha adaptado muy bien y se siente Bogotá como su casa. “Acá siempre me sentí muy bien, tenemos las mismas costumbres, tenemos la misma manera de vivir, de sentir la vida. Colombia sabe más a casa que cualquier otro país”.

 

Por esto, el centrocampista por su labor en el campo de juego y fuera de él se ha convertido en un símbolo del equipo, un embajador del fútbol venezolano y tal vez sin quererlo, un símbolo de integración.


“Con el tiempo he entendido que uno es voz importante y que a veces por el miedo al prejuicio se callan muchas cosas que uno hace, pero sí he intentado llevar una voz, para llevar un mensaje y mostrar la realidad de los migrantes que la pasan duro”.


Considera que el fútbol es una herramienta ideal para la integración, que por momentos hace olvidar los problemas y une a las personas en torno al balón.

 

“La integración es dejar atrás los prejuicios y trabajar juntos y yo creo que el fútbol tiene mucho de eso. Al final el deporte es la vida”, acotó, recordando que en Venezuela creció viendo los mundiales de fútbol, donde a pesar de que la selección nacional nunca ha participado, el venezolano se toma muy enserio la competencia y se hace hincha de otros países, conociendo su forma de juego, su comportamiento y su cultura.

 

“Crecimos viendo a Brasil, Argentina, Italia y aprendimos sobre estos países, eso definitivamente es integración”.

 

Seijas quedó en la preselección de 40 jugadores de cara al partido de este viernes entre Colombia y Venezuela. El nuevo director técnico de la Vinotinto, José Peseiro, anunció la convocatoria de 32 jugadores donde no figura el valenciano que viene de recuperarse de una lesión en la rodilla que lo mantuvo varios meses fuera del césped.


La actual situación del equipo venezolano es prometedora, a pesar de los tropiezos recientes que ha tenido la Federación Venezolana de Fútbol y la poca preparación debido a la emergencia sanitaria por la pandemia.

 

Seijas considera que, con esta sangre joven y la experiencia de jugadores como Tomás Rincón, Salomón Rondón y lo que pueda aportar él en futuras convocatorias, el equipo tendrá mucha posibilidad de calificar a su primer mundial. “Todo eso se verá en la cancha”, indicó. 

 

Esa sensación de vestir la camiseta Vinotinto y jugar en Colombia, contra Colombia, siempre fue un momento especial para él. “Casi siempre nos tocaba jugar y el equipo médico, fisioterapeutas eran del Santa Fe, los tenía al frente y siempre salían bromas, pasábamos momentos agradables, una sensación muy bonita”, recordó con cariño el mediocampista.

 

“Siempre es bonito, porque aparte de lo que representa jugar con tu selección que es todo, hacerlo contra el país que ha sido tu casa por 12 años de tu carrera, siempre es lindo enfrentarla”, comentó esperanzado de regresar a la cancha y vestir de nuevo la camiseta Vinotinto y demostrar que el fútbol venezolano ha crecido, que tiene calidad mundialista. 

 

Mientras, Seijas seguirá alimentando su gran carrera con el Santa Fe y llevando la voz embajadora del fútbol venezolano, como un símbolo de unidad, de calidad y de humildad.

 

smiley

Seijas celebra después de marcar en la final de la Copa Sudamericana. (Foto/Guillermo Torres).






¡Comparte!





Al suscribirme, acepto los términos y condiciones y autorizo el tratamiento de mis datos personales conforme a las finalidades y demás condiciones descritas en la política de tratamiento de datos personales de SEMANA.

Nuestros aliados: