Colprensa y Te lo Cuento News, con el apoyo de USAID, administrarán este espacio que busca comprender mejor la migración y la integración, y combatir con información e historias de vida la discriminación, los prejuicios y la xenofobia.

Centros Intégrate: cosiendo alas para que los sueños vuelen

En el evento de apertura participaron Álvaro Calderón director de Cooperación Internacional de la Cancillería; Francisco Palmieri, encargado de negocios de la Embajada de EE.UU (Embajador encargado); Ramiro Bermúdez, alcalde Riohacha; Ana Karina León, representante de las Organizaciones de Sociedad Civil y José Jaime Vega, gobernador de la Guajira (E). | Por: CORTESÍA EMBAJADA DE ESTADOS UNIDOS

Ya lograron más de 35 mil sonrisas que no se marchitan y que consiguieron las herramientas para seguir echando raíces en un país que vive orgulloso de tenderles la mano.

Paola Ochoa tiene un carrito de tintos con el que trabaja en las calles de la localidad Los Mártires en Bogotá; llegó al Centro Intégrate del Super CADE CAD de Bogotá buscando información para que la incluyeran en el Sisbén. A 426 kilómetros de allí, en Bucaramanga, Carol Rojas, lideresa de la Fundación Regalando Sonrisas, acompaña a seis mujeres migrantes al Centro Intégrate, donde les explicarían por qué ese jueves será inolvidable.

Luego de apenas media hora, Paola salió con una sonrisa de oreja a oreja. Ya tenía claro que, una vez categorizada en la base de datos estatal, asegurará su afiliación a salud. Con el calor del medio día, Carol apura un vaso de agua y se declara satisfecha porque sus pupilas sintieron un alivio de esos que pocas veces han experimentado desde que llegaron a Colombia.  Les brindaron ayuda para un emprendimiento de artesanías en el que trabajan desde hace varios meses.

Son apenas dos de las historias exitosas que se han logrado desde el 17 de mayo de 2022 cuando se abrió el primero de los 11 Centros Intégrate, que fueron diseñados y operan como una respuesta del Gobierno Nacional y los gobiernos locales, con el apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) para contribuir a la integración de las personas migrantes venezolanas, retornadas y las comunidades de acogida. Un trinomio efectivo e imparable.

Paola Ochoa dice sin tapujos que su vida es otra, que ya no siente zozobra y que cuando regresa cansada a casa, acaricia a sus dos niños con esperanza: “Bogotá me ha acogido muy bien, tengo una estabilidad mejor que la que tenía en Venezuela; mis hijos van a un sitio de Integración Social, tienen colegio, y yo también, poco o mucho, con mi trabajo, puedo suplir las necesidades de la casa”.

Carol, una de esas guerreras que nunca da su brazo a torcer, dice que cada vez que se lo preguntan da testimonio de que las buenas noticias son diarias: “Súper agradecida con este Centro, el cual nos brinda un total apoyo y nos sirve de punto de referencia, para que todas esas personas que no tienen el conocimiento puedan estar atentas a todas las informaciones”.

Los números no mienten. A corte de diciembre 31 de 2022, 23.608 personas únicas fueron atendidas, el 60,39% de ellas mujeres; 11.575 personas entre los 26 y los 59 años, que dentro de poco tiempo se convertirán en una enorme fuerza productiva para el país; 2.903 personas de las comunidades de acogida y 988 colombianos retornados. Todos ellos dan fe de que de eso tan bueno sí dan tanto. Los Centros Intégrate ya tienen presencia en Medellín, Cali, Riohacha, Bucaramanga, Cúcuta y Bogotá, con tres sedes diferentes. Y van por dos más.

En la capital ha crecido rápidamente la atención y ya 6.330 personas únicas recibieron ayuda. “Con los Centros Intégrate creemos que Colombia continuará recogiendo los frutos de una migración que ha sembrado con enorme generosidad”, confirma Anu Rajaraman,  directora de USAID Colombia.

La administración distrital de Bogotá asegura que ya realizó 6.330 atenciones desde que abrió el primer Centro Intégrate en agosto. Y no va a parar, porque sabe que con la presencia de un poco más de medio millón de personas venezolanas en la capital, el desafío apenas comienza.

“Los Centros Intégrate han sido vitales porque funcionan como ventanilla única a todos los servicios que, en esta coyuntura de acogida e inclusión, necesitan los nuevos bogotanos; en una sola instancia pueden protegerse socialmente, buscar opciones de integración económica y de empleabilidad”. 

Iván Mauricio Gaitán, coordinador del equipo de migración de Bogotá

En estas factorías de buenas noticias en que se han convertido los Centros Intégrate también hay cabida para que los migrantes aporten, más que información, calor de hogar y un abrazo de hermanos. Así lo confirma Aiskell González, venezolana y coordinadora de los tres Centros Intégrate de Bogotá, quien orgullosa comenta que no cabe de la dicha cada vez que puede tenderle una mano amiga a un pana en apuros.

“Porque muchos de ellos no cumplen con los requisitos mínimos requeridos para un empleo acá, pero vienen de Venezuela con alguna idea de proyecto, o con un emprendimiento que les gustaría continuar para que sea su sustento de vida. Para mí es satisfactorio porque, más allá de unas cifras que manejemos, es el hecho de que ellos son multiplicadores de la información de todo lo que lograron dentro de esta ruta de atención”, asegura feliz.

Regularización, salud, educación, empleo, emprendimiento y asesoría jurídica, atención psicosocial, atención con enfoque de género, asistencia humanitaria, proyectos de juventud y cultura. Todo en un solo lugar. Todo con una sonrisa que no se marchita jamás. Hoy más que nunca, los reflectores se fijan en Colombia, ejemplo mundial de acogida y solidaridad para 2,47 millones de personas venezolanas, cuya resiliencia está más que probada.

“El énfasis puesto por Colombia tanto en los migrantes como en las comunidades que los acogen es una experiencia exitosa, que ahora ponemos en práctica con la ciudadanía europea que recibe a los más de cuatro millones de refugiados ucranianos que huyen de la agresión rusa”, explica Javier Niño, director para Las Américas del Servicio Europeo de Acción Exterior.

Es por eso que, en cada vez más escenarios, la comunidad internacional reconoce que iniciativas como los Centros Intégrate son el legado del trabajo mancomunado que se adelanta en nuestro país, y que es hoy, más que nunca, sinónimo de plenitud en el ejercicio de derechos.

Por: Mario Villalobos @maritovillalobo