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"No puede verse como normal el asesinato de 2 migrantes venezolanos en Palmira"

La Pastoral Social de la Diócesis de Palmira hizo un llamado a proteger e integrar a la población migrante y refugiada. | Por: GUILLERMO TORRES | SEMANA




Por: Milagros Palomares @milapalomares

mayo 07 de 2021

La Pastoral Social de la Diócesis de Palmira, en Valle del Cauca, hizo una denuncia pública y expresó su rechazo por el asesinato de dos jóvenes migrantes venezolanos, en un hecho ocurrido el pasado 22 de abril en el municipio Palmira de este departamento. 

 

Representantes de iglesias y organizaciones aliadas de la Campaña "Como nacido entre nosotros" respaldaron este pronunciamiento de la Iglesia católica en Colombia.  Aseguran que observan con preocupación cómo aumenta la violencia sistemática en las regiones del Pacífico y del suroccidente colombiano, donde se ha incrementado el asesinato de líderes sociales, defensores de derechos humanos, y población vulnerable como la migrante proveniente de Venezuela.
 

"Hacemos un llamado a que las autoridades realicen el debido proceso ante estos casos, a que articulemos para realizar jornadas contra la discriminación y xenofobia. Y a realizar campañas en defensa de la vida", exhortan en el comunicado.

 

El jueves 22 de abril, los hermanos Jefferson Daniel Aparicio Lugo, de 27 años y Luis Ernesto Leal Torrealba, de 26, fueron asesinados en el barrio Los Cristales, de Palmira, según informaron medios locales.

 

El sacerdote Arturo Arrieta, director de la Pastoral Social de la Diócesis de Pamplona, contó al Proyecto Migración Venezuela que estos jóvenes habían llegado al barrio Los Cristales aproximadamente hace dos meses con sus familias, buscando mejores condiciones de vida, por lo que se dedicaban a la venta de bolsas de basura y velas aromáticas a las afueras de los supermercados.


"Nos parece muy preocupante que mataron a estos migrantes, no porque son venezolanos, sino porque eran vulnerables, y la sociedad no dijo nada. No queremos que esto se vuelva recurrente porque no se puede normalizar el asesinato de dos venezolanos en Palmira", dijo consternado Arrieta, quien indagó acerca de las víctimas y afirma que eran muchachos buenos y trabajadores que no tenían inconveniente con ninguna persona y no estaban vinculados a grupos al margen de la ley.
 


«Ser pobre no es un motivo para ser asesinado. En este caso, ser un venezolano migrante pareciera ser un delito que acarrea la pena de muerte. En verdad, aterra el desprecio por la vida y la forma como se busca justificar al asesino»

Comunicado de la Pastoral Social de la Diócesis de Palmira


 

 

De acuerdo con el comunicado de la Pastoral Social, "este suceso estaría vinculado con al surgimiento de una nueva delincuencia organizada y nuevos sicarios que entrenan con armas de fogueo. Dispararon contra estos jóvenes porque eran población migrante, venezolana, “sin importancia” para la sociedad".

 

El sacerdote Arrieta lamentó que por este hecho quedaron varios niños y niñas huérfanos, y en consecuencia los familiares de estos dos migrantes se desplazaron inmediatamente del barrio Los Cristales por temor y para evitar ser víctimas de atropellos de discriminación. "Si hubiera sido al revés este suceso, que los venezolanos hubiesen matado a dos jóvenes locales esto hubiése sido un escándalo mediático. No se puede justificar de ninguna manera que atenten contra población vulnerable", agregó

 

Como una reflexión, el párroco Arrieta hizo un llamado a acoger, proteger e integrar a la población migrante y refugiada en las comunidades receptoras, tal como lo ha manifestado en varias oportunidades del Sumo Pontífice, el Papa Francisco. Instó a generar sinergias entre la sociedad civil e instituciones gubernamentales a fin de proteger a los más vurnerables, bien sea migrantes, refugiados o desplazados.

 






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