Un proyecto de:


La situación laboral colombiana



Por: Juan Carlos Guataquí
JuanWataki

El indicador clave del estado del mercado de trabajo es la tasa de desempleo (porcentaje de personas que están buscando un empleo sobre el total de personas que buscan o tienen un empleo, es decir, la fuerza de trabajo). Dicha tasa de desempleo, en su definición nacional, incluye tanto el estado del mercado de trabajo rural como el urbano, los cuales son claramente diferentes. Quien quisiera concentrarse en la situación del mercado laboral urbano de Colombia, puede enfocarse en la medición de las 23 principales o 13 principales ciudades del país.

Cabe anotar que el desarrollo económico urbano del país se concentró inicialmente en las 4 principales (Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla) y se fue extendiendo posteriormente a otras zonas urbanas. El análisis de cuentas nacionales, siguiendo dicho patrón, se ha venido extendiendo, pasando de 4 ciudades a 7, 11, 13 y 23 ciudades.

Teniendo estos elementos en cuenta, la tasa nacional de desempleo para el mes de junio de 2019 fue de 9.4%. Si tomamos el criterio de las 13 principales ciudades como indicador principal del mercado laboral urbano de Colombia, dicho indicador fue de 10.7%. Por rigor metodológico, el dato mensual de desempleo no se compara con el mes inmediatamente anterior.

Se considera que el mercado de trabajo funciona estacionalmente, es decir, que tiene ciclos asociados a picos de la actividad económica (Navidad) o a mayor disponibilidad de personas buscando empleo (vacaciones universitarias, por ejemplo). En estos términos, la tasa de desempleo de las 13 principales ciudades de Colombia en junio de 2019 (10.7%), se compara con la de junio de 2018 (11.1%), y esto sugeriría una leve mejora en la situación del mercado de trabajo.

No obstante, este es el único mes en el cual el desempleo es menor en 2019 que en 2018. Para todos los demás meses del 2019, el desempleo urbano (13 principales ciudades) ha sido mayor que el de los mismos meses de 2018.

En el gobierno colombiano, desde la crisis económica de 1999, el criterio de referencia para considerar una tasa de desempleo relativamente favorable es que la misma sea de un dígito (es decir, menor al 10%). Por ende, el desempleo es claramente preocupante: es mayor al 10% y es creciente, con respecto al mismo mes del año anterior.

Esto se debe a varias razones:

i) la caída de la actividad económica, que redunda en una menor creación de puestos de trabajo.

ii) la migración de Venezuela, la cual incrementa la fuerza de trabajo disponible y a su vez, el número de desempleados (aunque no en la misma magnitud, muchos migrantes obtienen empleos formales o informales).

iii) la persistencia de cierto componente del desempleo, el desempleo estructural, ante la falta de adaptación rápida y capacidad de reacción, del sistema de educación superior colombiano, a los requerimientos de la demanda.

Tener clara esta situación es importante en cualquier proceso de búsqueda de empleo. Existen ciudades colombianas donde su dinámica económica y su distancia de la frontera con Venezuela implican mejores posibilidades de empleo. Contar con documentación regular (visa vigente, Permiso Temporal de Permanencia), títulos profesionales homologados u convalidados en el Ministerio de Educación de Colombia, son aspectos claves en la obtención de un empleo formal en el mercado laboral urbano Colombiano.

No obstante, es claro que las características críticas que han generado el éxodo de Venezuela implican circunstancias de facto que deben ser reconocidas. Las personas no cuentan con el suficiente tiempo para realizar todo el proceso de reconocimiento y homologación de títulos, y encuentran barreras informales y cuellos de botella en estos procesos.

Las homologaciones técnicas y el reconocimiento de las instituciones educativas no son fluidas ni se reciben con confianza por parte de potenciales empleadores. Ante las circunstancias migratorias, los elementos claves para la obtención de empleo en Colombia pueden ser la experiencia diferencial (conocimientos en sistemas, capacidad de aprendizaje en manejo de aplicaciones y soporte informático en servicios y comercio) y las competencias blandas, en particular, el sentido de pertenencia al empleo y la calidad de servicio al cliente, reconocidas por muchos empleadores como factores que valoran mucho y son difíciles de obtener en trabajadores con remuneraciones bajas.


*Analista independiente.


Las opiniones de los columnistas en este espacio son responsabilidad estricta de sus autores y no representan necesariamente la posición editorial de PROYECTO MIGRACIÓN VENEZUELA.






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