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Tienen la palabra

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Por: Sara Prada @pradasaraca

Por primera vez desde que empezó el flujo migratorio de Venezuela hacia Colombia un sondeo contratado por Proyecto Migración Venezuela reveló las características sociales y demográficas de los venezolanos y su intención de quedarse o regresar

La firma Jaime Arteaga & Asociados entrevistó a 1500 migrantes, de todos los estratos socioeconómicos, en Bogotá, Barranquilla, Medellín, Cúcuta y Cali. Al efecto aplicó la metodología de muestreo por bola de nieve, en la que una persona remite a la siguiente. Y obtuvo una información que sirve de termómetro para ver cómo se relacionan colombianos y venezolanos y qué tanto alcance y difusión tienen las políticas del gobierno para atender a esta población.

 



Así se supo que los venezolanos que han llegado al país en los últimos cinco años están en edad productiva: 95 por ciento tiene entre 18 y 50 años. También, que no hay una gran diferencia entre la cantidad de hombres y la de mujeres que llegaron: 53 por ciento y 47 por ciento, respectivamente.

Al 72 por ciento de los encuestados, la escasez de alimentos en Venezuela los motivó más que otras causas a salir de su país. La necesidad de buscar mayores recursos económicos para sostener a la familia y la inseguridad completaron los tres principales motivos.

La mayoría pensó en Colombia como primer país de destino porque era la opción más barata para emprender el viaje. Además, las oportunidades laborales los atrajeron a la hora de salir de Venezuela al igual que la presencia de familiares o amigos que podían ayudarles a establecerse aquí, de acuerdo con el sondeo.

Esto explica que 54 por ciento de los encuestados haya llegado a la casa de un familiar o amigo al venir a Colombia y que, a su vez, más de la mitad de los migrantes viva en un hogar con más de cuatro personas. La migración ha hecho que los venezolanos organicen y fortalezcan redes de contactos y se conviertan en un apoyo para otros compatriotas que afrontan la misma experiencia.

 


La informalidad prevalece


El país está recibiendo a una población productiva, en edad de trabajar, que refuerza la mano de obra local y que, si se integra formalmente, aportará con el pago de impuestos y dinamizará la economía.

De los migrantes, 45 por ciento completó sus estudios de secundaria y 28 por ciento tiene formación técnica, superior o universitaria. Pero 89 por ciento no ejerce su profesión u oficio en Colombia porque no cuenta con los permisos necesarios para hacerlo. Los encuestados ven los procesos de convalidaciones y homologaciones como una barrera para buscar empleo en el país. Muchas veces estos trámites exigen documentos que actualmente el Estado venezolano no entrega  y pueden resultar demasiado costosos para algunos migrantes.

 

La informalidad laboral de los venezolanos es una desventaja para su integración económica, pues no aportan al sistema de seguridad social y están expuestos a la explotación. | © MIGUEL GALEZZO / PROYECTO MIGRACIÓN VENEZUELA 


Menos del mínimo

El sondeo también aportó información acerca de la actividad laboral de los migrantes. La mitad de los encuestados no tuvo una fuente de ingreso durante el último mes.

El panorama tampoco resultó alentador para quienes sí tuvieron un empleo, pues 77 por ciento de ellos trabajaron informalmente. Además, participaron en el mercado laboral en una clara desventaja: sin seguridad social, y expuestos a una posible explotación en el trabajo.

El dato del estatus migratorio llama la atención, pues contrasta con las cifras más recientes que entregó el gobierno. El sondeo mostró que 69 por ciento de los migrantes entrevistados no ha regularizado su situación en Colombia, es decir, no cuenta con Permiso Especial de Permanencia (PEP), ciudadanía colombiana, visa de trabajo o de residente, tarjeta migratoria u otro.

A 31 de diciembre de 2018, Migración Colombia reportó que 1´174.743 venezolanos se encontraban en el país. De ellos, según cálculos de la entidad, 40 por ciento eran ciudadanos irregulares. Esta encuesta contratada por el Proyecto Migración Venezuela enciende las alertas acerca del subregistro de los irregulares.

 


Para 55 por ciento de los venezolanos, los ingresos del último mes estuvieron por debajo de 400 mil pesos. Aunque trabajaron más de 8 horas al día, más de la mitad de los encuestados no recibió ni siquiera un salario mínimo, lo que limitó la posibilidad de enviarles remesas a sus familias.


 

Los retos en salud y educación


El panorama en materia de acceso a derechos preocupa. Esta situación contradice el mensaje que envía el gobierno para garantizar la atención a la población migrante en el país.

Aunque 41 por ciento de los venezolanos encuestados vive con sus hijos, 52 por ciento de ellos no estudia. El Ministerio de Educación Nacional expidió la circular 16 de 2018, que establece que todos los niños, niñas y adolescentes venezolanos pueden entrar a los colegios públicos del país. Sin embargo, muchos no envían a sus hijos al colegio porque no pueden costear gastos distintos a la matrícula y porque algunas escuelas les exigen documentos que no tienen.

 

En materia de salud, los migrantes venezolanos tienen garantizada la atención de urgencias en las instituciones públicas del país. Por eso, 70 por ciento de quienes necesitaron atención médica la recibieron en hospitales públicos. Quienes no han regularizado su situación en el país, no solo se quedan sin la posibilidad de tener un empleo formal, sino que tampoco están afiliados a ninguna entidad de seguridad social. En esa situación vive 89 por ciento de los encuestados para el Proyecto Migración Venezuela.

En general, los encuestados calificaron de difícil acceder a empleo, salud, educación, documentos migratorios, arriendos y servicios bancarios en Colombia. Esta información plantea la necesidad de revisar algunos trámites que se convierten en barreras para la integración de los migrantes venezolanos en el país y la importancia de mejorar la difusión de las medidas que existen para su beneficio, pues muchas veces las desconocen.
 

Buena imagen de Duque

Más de la mitad de los encuestados consideró que el presidente Iván Duque contribuye a la integración de los venezolanos en Colombia. Sin embargo, 96 por ciento dijo que el Estado colombiano no les ha consultado acerca de las políticas públicas para migrantes. Esto refuerza la crítica que algunos expertos hicieron en su momento al documento Conpes 3950 Estrategia para la Atención de la Migración desde Venezuela presentado en noviembre por el gobierno. Los expertos dijeron que el documento tiene una visión centralista del fenómeno migratorio.

Aunque existen algunos espacios que trabajan por los venezolanos, como asociaciones y organizaciones que los apoyan, 97 por ciento de los migrantes encuestados dijeron que no hacen parte de ellos. Argumentaron falta de información, falta de tiempo y desconfianza en las instituciones y personas que promueven esos escenarios.

 

Los migrantes venezolanos encuestados dijeron que quieren reunirse con sus familias, por eso tienen planeado traer a sus padres e hijos a Colombia. | © MIGUEL GALEZZO / PROYECTO MIGRACIÓN VENEZUELA



¿Se quedan?

En cuanto al futuro de Venezuela en los próximos dos años los migrantes oscilan entre la esperanza y el pesimismo. Los resultados indicaron que 49 por ciento de los encuestados opinó que la situación de su país estará entre relativamente mejor y mucho mejor. De otro lado, 42 por ciento cree que el panorama seguirá igual o estará mucho peor.

La tendencia se aclara al hablar de los planes de volver a Venezuela: 37 por ciento planea quedarse en Colombia y 55 por ciento quiere regresar a su país. Sin embargo, quienes esperan retornar no tienen un plazo definido, pues 81 por ciento afirma que lo hará cuando la situación mejore en el vecino país. Lo más probable es que, mientras cambian las condiciones en Venezuela, los migrantes ya se habrán establecido aquí, lo que difícultará la decisión de retornar.  

 












 



El sondeo mostró que los migrantes quieren reunirse con su familia, ya que 75 por ciento tiene padres, hermanos o hijos en Venezuela. Por eso, 54 por ciento planea traerlos a Colombia. No lo han hecho porque no cuentan con los ingresos para mantenerlos aquí o para costear el viaje.

 

Los resultados de la encuesta muestran la necesidad de avanzar en la regularización e integración de los venezolanos al país. | © MIGUEL GALEZZO / PROYECTO MIGRACIÓN VENEZUELA


Colombia, buen vividero

En materia de integración, 81 por ciento de los encuestados dijo que no ha sufrido un crimen por nacionalidad. Sin embargo, 41 por ciento sí ha sentido rechazo o discriminación por ser venezolano. A pesar de esas situaciones, la mayoría de los migrantes calificó su experiencia como buena y considera que los colombianos son personas en las que se puede confiar.

Aunque enfrentan dificultades, 41 por ciento de los migrantes que participaron en el sondeo estuvo muy de acuerdo con que los colombianos son personas amables y afables en el trato.
 

Los resultados de la encuesta mostraron que 54 por ciento de los migrantes está muy de acuerdo con que los venezolanos pueden aportar mucho a Colombia. Pero las cifras también muestran una dispersión en cuanto a la forma como el país atiende el fenómeno migratorio. El aporte de los migrantes no solo depende de ellos, sino de que el país avance en políticas que les permitan integrarse formalmente a la sociedad.

 

 

 






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